
Incluye como conducta también la «motivación», que en ocasiones se puede experimentar como que se tiene o no, como si fuese una característica más biológica del ser humano; como si fuese consustancial e inscrita en nuestro ADN.También aprendemos a motivarnos y hacerlo en una determinada dirección, y por supuesto, abandonamos esa motivación. El cómo lo hacemos sobrepasa la función de este blog, aunque sí puedo facilitaros algunas cosas a tener en cuenta:
Podemos evaluar los proyectos atendiendo a lo que vamos a conseguir con ellos. Una vez evaluada la posibilidad, capacidad y merecimiento. Ahora lo vamos hacer en términos de motivación atendiendo al logro, ¿qué vas a conseguir con ello?, a la afiliación ¿cómo te vas a sentir cuando lo consigas? y al posicionamiento ¿qué representará para tí?, ¿que nuevo estatus vas a conseguir, o reforzarás el ya existente?
Se trata de aprender a pensar de una forma más sistemática y amplia en las cosas, ya que por lo general en muchas ocasiones lo hacemos de una forma muy intensa aunque parcial. Y ten presente que si modificamos nuestra forma de pensar de una forma más útil, podemos incrementar o aumentar nuestro saber que es el que luego utilizamos en nuestro hacer.
El miércoles tienes otra cita.
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